Mientras varios pilotos de la parrilla no han dudado en criticar el nuevo reglamento técnico de la Fórmula 1 2026, Charles Leclerc se ha desmarcado de esa corriente tras el Gran Premio de China disputado en el Circuito Internacional de Shanghái. El monegasco, lejos de sumarse a las quejas, ha defendido que las carreras con los nuevos monoplazas resultan entretenidas y que la sensación desde dentro del cockpit no es la que transmiten las cámaras de televisión.
«Me gusta y desde dentro del coche no se siente tan artificial«, afirmó Leclerc tras cruzar la línea de meta en cuarta posición. Una declaración que contrasta directamente con las palabras de Max Verstappen, quien fue bastante más duro al afirmar que quien disfrute con este reglamento «no entiende de carreras«.
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Una batalla épica entre compañeros de equipo
Leclerc protagonizó uno de los duelos más emocionantes de la carrera luchando rueda a rueda con su compañero en Ferrari, Lewis Hamilton, por la última posición del podio. Ambos intercambiaron posiciones en varias ocasiones, con maniobras de switchback entre las curvas 9 y 10 y una constante lucha táctica por la activación del modo de adelantamiento.
«Disfruté mucho hoy. Estos coches son realmente divertidos para correr«, reconoció el monegasco. «Fue una batalla muy dura pero limpia, que es lo mejor. También hubo una batalla estratégica sobre quién haría el movimiento en la última curva, con los dos frenando muy pronto para gestionar la energía correctamente«.
Finalmente, Hamilton se quedó con el tercer puesto por delante de Leclerc, que no tuvo problema en reconocer el mérito de su compañero: «Estoy contento por Lewis, creo que se lo merece más que yo en un fin de semana donde él ha estado por encima desde los Libres 1«.
El debate sobre las carreras «artificiales»
El reglamento de 2026, que introduce monoplazas con menor carga aerodinámica y unidades de potencia con un reparto casi igualitario entre motor de combustión y eléctrico, ha generado un intenso debate en el paddock. La gestión de la batería y el despliegue de energía se han convertido en factores determinantes durante la carrera, provocando un efecto «yo-yo» en los adelantamientos que algunos pilotos consideran artificial.
Lando Norris, Carlos Sainz y Esteban Ocon se han sumado a las críticas de Verstappen, expresando sus dudas sobre la dirección que han tomado las carreras. Sin embargo, Leclerc ve un lado positivo en la evolución natural de los pilotos adaptándose al nuevo paradigma.
«Parece que todos estamos convergiendo gradualmente hacia un entendimiento de dónde no debemos arriesgar y dónde sí podemos hacerlo. Esto crea puntos de adelantamiento muy interesantes«, explicó. «Había una batalla por el modo de adelantamiento para el que iba detrás. Pasaban muchas cosas al mismo tiempo, lo cual era bastante genial«.
La clasificación, el punto débil
Aunque Leclerc se mostró entusiasta con las carreras en sí, no esquivó la autocrítica al reglamento. El piloto de Ferrari reconoció que la clasificación necesita mejorar, asegurando que el formato actual carece de algo que esté a la altura de lo que la Fórmula 1 debería ofrecer como espectáculo. No obstante, señaló que la FIA está trabajando activamente en soluciones para pulir estos aspectos.
En cuanto al rendimiento puro, Leclerc no escondió la preocupación por la diferencia con Mercedes, que dominó la carrera con la victoria de Kimi Antonelli. «La diferencia con Mercedes es grande. En un día como hoy se ve que están un gran paso por delante de todos, así que tenemos que trabajar duro«, admitió.
El debate sobre la nueva F1 no ha hecho más que empezar, pero al menos desde el cockpit de Leclerc, las sensaciones son positivas.
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